Una interesante selección de obras son presentadas por Claudio Francia, que consolidan la evolución de su lenguaje. Después de haber enfrentado y encontrado logros en una pintura socialmente comprometida, inspirada en la situación política de su país, Chile, que le ha permitido dejar interesantes testimonios murales en varios países, sudamericanos y europeos, el artista ha vuelto su mirada hacia un ámbito más íntimo y personal, poniendo en juego la riqueza de las energías más profundas y sacando a la luz las fuerzas del subconsciente. Imágenes, estas, que recorren un viaje espiritual en lo impredecible de una dimensión onírica y en la pureza de los deseos ocultos, a los cuales, Claudio Francia, también elaborando un recorrido totalmente interiorizado, contrapone, incapaz de abandonarlo del todo, un lado lógico.

Contrario a la total negación del conciente y resguardando el conjunto unitario de la obra, funde la realidad de los recuerdos al amor incondicional a las propias raíces. Interrogándose sobre los grandes temas filosóficos y existenciales ligados a la humanidad y a los problemas contemporáneos, ofrece en sus trabajos aquella perfecta unión entre la irrealidad, a veces surrealista, de los sueños y la objetividad de connotaciones, sobre todo paisajísticas, que traen a la memoria los infinitos espacios de su país de origen.



Barbara Angiolini - Crítica de Arte Italiana